viernes, 3 de julio de 2009

La Duda


En la morada
arrebatada
y sin sentido
yace harapienta,
la duda



Arrinconada
muda
sedienta
implacable
quieta
inmóvil
como una piedra
desprendida
de antiguo muro

Enturbia la visiòn
del poblador
de huellas
sin camino


Bulle
en ruido malicioso
y procaz

Sin desperdicio


Desdibuja
rostros
y
siluetas

Altera
Condiciona
Distorsiona
lo veraz
Anula
y
Destruye
sin piedad


Se entremezcla
entre el odio arrepentido
y el olvido precoz


Clonada
con la suerte
Imantada
con la nada misma


Breve
se confunde
en una maraña
selvàtica
y dañina


Clava su ponzoña
y quiebra

Impotente
por no poder patear
la incrustada duda


Y queriendo rebautizarla
con savia,
trastocando su estigma.

La Duda

enigmàtica
puta de la mente
vaga en las esquinas

Merodeando

vestida de falda
y tacos altos
clavando agujas
sin descanso

y

sin duda


Un contrasentido

de su ser

oblicuo

y

oscuro


2 comentarios:

Pata Garcia Rossi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alhucema dijo...

Cierto, desdibuja rostros y siluetas...

Un abrazo, Pata. ¿Y Sigfrid?

Inma