miércoles, 29 de octubre de 2008

Creación interna


Más que un sentido, multiplicidad de hechos se suceden, lo sensorial se manifiesta en su penta expresividad.

Abarca, alucina, y se amplía el hecho mágico del encuentro con el talento inspirador y oculto.

Resalta, embiste, arrebata orgásmicamente nuestro ser y eso revoluciona

Más que un pensamiento, un sentimiento orgánico mezclado con otro que nos desorganiza y se expande.

Sorprende nuestro entendimiento, no se reconoce, se siente ajeno, internamente nace como brote incipiente y ya no se identifica, no nos pertenece.

Como una tromba ecléctica, inesperada e incierta avanza
desde una zona desconocida hacia una eternidad subestimada.
Simplemente aparece en un tiempo que no se puede medir,
avanza, sin cuentas programadas, sin esquemas previos, sin cálculos.
A veces nos inquieta, casi inconciente y otras veces le ganamos al temor y surge libre, como un fenómeno natural...
Y si es asi...ya nada lo detiene.

martes, 21 de octubre de 2008

Pensamiento

Como colinas intermitentes que en un sube y baja a veces placentero y otras veces tormentoso, recorren los pensamientos, sin descanso, un horizonte sin final, de ve a lo lejos, ni llanuras, ni espacios abiertos, simples colinas azules...


Vibra con intensidad la mente y como latigazos surge el pensamiento intempestivo.

Pensar, ese diálogo perpetuo y con continuidad incondicional, refuerza los resortes de las idas y vueltas de nuestro cerebro, experto en confusiones.
Un pensamiento, miles, con fuerza o debilitandose, seguen recorriendo millas eternas, siempre en un remolino, que se refuerza con el viento de los hechos y de los sentimientos, nos paralizan, pero no se detienen...
Un paisaje con recovecos y siniestros pasadizos...
Una legua de pronósticos positivos y alentadores signos...
Todo sucede, en el sube y baja de las colinas permanentes de nuesta mente.

lunes, 20 de octubre de 2008

Inmensidad

En la inmensidad una minúscula partícula, diminuta y casi invisible se parte aún en mil pedazos
En la inmensidad todo se torna extremadamente insignificante
En la eterna e inconmensurable inmensidad, todo se ve extrañamente pequeño
Hasta lo evidente para los sentidos, la obviedad y lo serenamente rutinario.
Hasta lo plástica y objetivamente voluptuoso
En la inmensidad, una minúscula partícula, diminuta y casi invisible tiene la apariencia de una compleja maquinaria.
En la inmensidad, todo se torna absoluto
En la eterna e inconmensurable inmensidad, todo se siente extrañamente extranjero.