En la inmensidad una minúscula partícula, diminuta y casi invisible se parte aún en mil pedazosEn la inmensidad todo se torna extremadamente insignificante
En la eterna e inconmensurable inmensidad, todo se ve extrañamente pequeño
Hasta lo evidente para los sentidos, la obviedad y lo serenamente rutinario.
Hasta lo plástica y objetivamente voluptuoso
En la inmensidad, una minúscula partícula, diminuta y casi invisible tiene la apariencia de una compleja maquinaria.
En la inmensidad, todo se torna absoluto
En la eterna e inconmensurable inmensidad, todo se siente extrañamente extranjero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario